Norte y Sur es una épica historia. Amor romántico, coraje, valor, honor, caballerosidad y todas esas paparruchas que se suponen de moda en lo EEUU del siglo XIX pre-guerra de secesión.
Salen unos jovencisimos James Read y Patrick Swayze, el teniente George Hazard y el teniente Orry Main respectivamente. El primero del norte, el segundo del sur. Sale también David Carradine haciendo de malo malísimo. Lo que tienen este tipo de miniseries, sólo aptas para la sobremesa de los domingos y para las tardes de Agosto, es la abundancia de malos malísimos. Hay más, son malas con ganas la cuñada de George y la hermana de Orry. La primera por avaricia la segunda solo por afición. También hay un militar cabronazo al que conocen en West Point y que se pasa toda la serie intentando (y a veces consiguiendo) hacerles la vida imposible a los caballeros protagonistas.
Y ya para terminar la aparición de Krista Allen, con más cara de yonqui que de costumbre, en un papel que podría entrar en el grupo que bien se podría denominar "mujeres con cojones" Una joven que lucha por sus ideales abolicionistas y que odia al sur y a los sureños. El problema es que después se le va un poco la cabeza y monta un cristo.
Como curiosidad decir que sale Liz Taylor haciendo de madam, papel que le queda ideal, dicho sea de paso.
Echo de menos que no apareciera Morgan Freeman haciendo de esclavo negro en busca de su libertad. La convertiría en un producto digno de verse.
Se que no he contado nada de la trama, pero tampoco tiene mucha. El único hilo argumental que dura desde el principio hasta el final, a parte de la amenaza de la guerra, es el amor prohibido entre Orry y Madeline una criolla a la que su padre vende al malo malísimo. Y el deseo de venganza del milico cabrón.
